miércoles, 8 de diciembre de 2010

MENSAJE DE UN PAPÁ WALDORF

Esta reflexión lo hago desde lo más profundo de mi corazón, está orientada no sólo a los niños y padres que están egresando de éste colegio que los abrigó durante seis hermosos años; sino también a todos los que vienen atrás, me refiero a los niños, padres y profesores que en su debido momento tendrán que pasar por lo mismo. Este es el momento que tal vez nosotros los padres y nuestros niños y la maestra, nunca hubiéramos querido que llegue, el momento menos esperado por los protagonistas.

Quisiera empezar haciendo un recordar de los primeros años de mi experiencia como papá Waldorf y que esto se inició casi de la nada al tener que aceptar el único jardín que quedaba para que nuestra querida hija pueda empezar su vida en las aulas. Fuimos con mi esposa a la entrevista con la maestra Liliana y me sorprendí al ver cosas tan naturales que pensamos que nos habíamos equivocado de lugar. Pero no, era el lugar correcto, el lugar indicado. Entonces empezamos como dudando y seguimos sin detenernos hasta hoy. Fue, es y será por siempre una bendición el haber sido parte de ésta experiencia que marcó nuestras vidas. Es imposible dejar de reconocer las enseñanzas aprendidas y compartidas con padres, maestras, niños y niñas, médicos, terapeutas y especialistas en la enseñanza de ésta pedagogía. Por eso puedo decir que la pedagogía Waldorf es revolucionaria, humana y justa, resaltando la libertad y la solidaridad; valores que tanta falta nos hace en estos tiempos. No digo que somos padres perfectos tampoco que tenemos hijos perfectos, pero el camino está ya diseñado y solo queda transitar por esa vía. Para eso es necesario comprender y entender lo que la pedagogía y nosotros los padres queremos para nuestros hijos.
Nosotros debemos ser las semillas en nuestro quehacer diario en un mundo donde cada día somos testigos y víctimas de los signos de estos tiempos. Me refiero a que tendremos que tener una sabiduría única y poder salir airosos en este ambiente adverso y cruel en que vivimos.

Cada día somos testigos de la injusticia, cada día vemos más niños y jóvenes perdidos, sin ningún rumbo en sus vidas. Nosotros como ciudadanos de este país, no estamos ajenos a ser parte de los diferentes sistemas socio económicos impuestos por nuestros gobernantes a lo largo de nuestra historia y aun hoy estamos inmersos en uno que no ha solucionado los verdaderos problemas del país, entre ellos el problema de la educación. Seguimos siendo uno de los países relegados en los últimos lugares según las estadísticas superados ampliamente por países como Cuba, Argentina, Chile, Brasil, Colombia o Costa Rica; lo cual desdice los supuestos logros que anuncian nuestros gobernantes en materia educativa.

Desde hace 20 años somos víctimas de un modelo económico perverso, inhumano, excluyente, destructor de nuestros recursos y por lo tanto injusto; donde el individualismo y el afán de acumulación son los patrones a seguir. No podemos dejar de ver que estamos en crisis. Nuestra educación no sale de la crisis porque está en manos de mercantilistas, de gente que solo busca el lucro, de gente que sirve y se sirven del modelo, de gente demagoga y no de especialistas pedagogos. Mientras en países como China se destina el 1.4% de su PBI en investigación y desarrollo en Perú tan solo el 0.1%. El test PISA indica que mientras los alumnos de 15 años de Hong Kong, Corea del Sur y Estados Unidos, obtienen en matemáticas más de 500 puntos; un alumno peruano obtiene apenas 400.

Nuestros niños y jóvenes no tienen un norte, hay en la sociedad jóvenes viejos, sin voluntad, sin capacidad de reacción, sin alma, muertos en vida como dirían Mariátegui y Gonzales Prada.
Nuestros jóvenes tienen falsos valores, les dicen que hay que ser competentes y no solidarios, les muestran como héroes a aquellos que acumulan riquezas materiales como muestra y modelo a seguir para ser exitoso en la vida, han perdido su identidad, han perdido su sensibilidad de humano, la apatía y el facilismo han triunfado sobre ellos y son presa fácil de la sociedad de consumo.

Es difícil y sacrificada nuestra tarea como padres porque no solo tendremos que acompañar a nuestros hijos en su formación, también tendremos que saber lidiar contra una sociedad perversa y carente de los más mínimos principios éticos y morales; donde por ejemplo los medios de comunicación, la prensa hablada, escrita y televisada, nos inducen permanentemente hacia el consumismo.
Es difícil y sacrificada nuestra tarea como padres porque vivimos en un país donde la lectura es un mito. El hábito por la lectura no es una regla, es una excepción. La lectura ha sido reemplazada por los videojuegos, la televisión, los teléfonos celulares, los mp3, mp4 y las computadoras. En países desarrollados una persona lee al año entre 35 a 40 libros, en España 20 libros, en Brasil 3.6 libros y en Perú apenas menos de 1 libro. La UNESCO recomienda 25.
Es difícil y sacrificada nuestra tarea como padres porque vivimos en un país donde la corrupción es el pan de cada día, donde existen miles de niños que se mueren antes de cumplir un año, donde la mortalidad materna supera mil muertes cada año, donde los abortos clandestinos cada año se incrementan llegando por ejemplo hasta el año 2004 a 376 mil debido a los embarazos no deseados. Asimismo, es preocupante el incremento de la delincuencia, el consumo de drogas y los divorcios.

El Estado está dejando de asumir sus funciones para con la sociedad y ha delegado éstas a la mano invisible del mercado.
Sin embargo, creo no pecar de optimista; la formación y las habilidades que recibieron y que están recibiendo nuestros hijos, tanto en el primer septenio así como en el segundo y lo que queda de él, es y será una esperanza que quedará por siempre en sus vidas para que sean personas de bien, personas íntegras, libres, con criterio, con capacidad de respuesta y mas humanos, que contribuirá a forjar una sociedad más justa. El mundo necesita de hombres y mujeres con esas características.
Finlandia tiene la mejor educación del mundo y me alegré al saber que los colegios Waldorf son la base de la educación de ese país.
No puedo dejar de manifestar que la única interpretación que se podría hacer del pensamiento de Ruldolf Steiner, es que es revolucionario, de permanente cambio y que se adapta a los tiempos fácilmente para continuar con su enseñanza.

La vida es sinónimo de lucha, pero no de una lucha que se acaba en el intento sino de permanente lucha, nada es fácil, conseguir algo implica sudor y sacrificio, enseñemos a nuestros hijos a dar valor a las cosas, inculquemos en ellos la honestidad, la responsabilidad. Jesús nos dijo: “ama a tu prójimo como a ti mismo”, eso hoy en día parece imposible, pero por lo menos debemos enseñar a respetar a nuestro prójimo.
Muchos padres, profesores, psicólogos se quejan de que una parte importante de la juventud actual carece de referencias morales. Innumerables jóvenes se zambullen de cabeza en la onda neoliberal de relativización de los valores. Vuelven público lo privado (internet), son indiferentes a la política y a la religión, practican el sexo como deporte y en materia de valores, solo conocen los del mercado financiero. Hoy el estímulo a la perversión amenaza a los jóvenes, se respira una cultura de desculpabilización, quedó en el olvido la noción de pecado y todavía no se avanzó en la interiorización de la ética, es como si Dios no existiese y por lo tanto todo estuviera permitido.
La sociedad corrompe a los niños induciéndolos al consumo precoz; corrompe a los jóvenes seduciéndolos a priorizar como valores, la fama, la fortuna y la estética individual, la sociedad corrompe a las familias a través de la televisión que expone en los hogares el entretenimiento pornográfico y la cultura del consumo.

Como se sabe, a mediados del siglo pasado, con la difusión masiva del cine comercial y sobretodo de la televisión, los medios de comunicación entraron en una etapa de creciente predominio de lo audiovisual sobre la letra impresa. Entramos en una etapa en la cual la lectura parece cada vez más relegada como forma de adquirir información. La construcción de la propia identidad será para toda la vida la cual se forja durante la infancia y la adolescencia. La lectura contribuye de manera activa en estas etapas de la vida porque son el principal alimento para la imaginación.

La sociedad con los medios de comunicación destruye la imaginación y por ende no contribuye a formar una identidad bien definida, de personas con capacidades plenas. Nuestra cultura patriarcal y represiva pone especial énfasis en la tajante división de los géneros (orientada a la supeditación de las mujeres a los hombres) y presiona a nuestros niños y niñas para que asuman respectivamente sus roles masculino y femenino. El control social es estricto y despiadado. Un niño que no se muestre lo suficientemente “viril” se expone a ser ridiculizado e incluso agredido por sus propios compañeros de la escuela y lo mismo ocurre con las niñas.

Los niños y niñas de hoy tienen que construir su identidad en ese mundo de corbatas y tacones, de Rambos y Barbies y se ven fuertemente presionados para que asuman el rol que supuestamente le corresponde a cada cual. Por eso los niños que se sienten inseguros e indiferentes o insatisfechos con este mundo, pueden encontrar en los libros más que en ningún otro producto de nuestra cultura, los referentes y las ideas que les permitirán relativizar e incluso impugnar el concepto de “normalidad” que intentan imponerles.

Por eso digo que es difícil y sacrificada nuestra tarea como padres. En ese contexto es que considero muy valioso el aporte de la pedagogía Waldorf porque ha dejado sentadas las bases que permitiran a nuestros hijos crecer como seres libres, afrontando con valor las crisis dediferentes tipos que en el devenir de su existencia les tocará enfrentar y en lo que nos toca como padres y familia, nos ha hecho concientes y practicantes de una filosofia de vida unica y diferente, que seguiremos vivenciando porque estamos convencidos de sus beneficios.

Para finalizar quiero manifestar un agradecimiento enorme a la maestra de aula, quien con su paciencia, carisma y sabiduría supo orientar, guiar y enseñarnos lo que la Pedagogía pregona para los alumnos. Estoy seguro que sus enseñanzas quedarán como un estigma en el alma de nuestros hijos. Gracias maestra Margarita, siga con esa vocación de enseñar, de servir y formar personas íntegras para esta sociedad que tanto lo necesita.

Muchas gracias.

Lima, 12 de Diciembre de 2010





















 Mensaje dado en la ceremonia de clausura del año escolar y despedida de nuestros niños del Colegio Waldorf Micael.

1 comentario:

Kebi dijo...

Lo felicito en verdad Econ. Benjamín Perea, en verdad entiendo y me cala mucho su mensaje, estoy muy de acuerdo., y porque también participo de la pedagogía...se lo comenté!:) Saludos!;) Felicidades...profesor :D